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Patricia Morén.
Barcelona.
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26 de junio de 2002
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Sobredosis
de braquiterapia, útil en cáncer de mama precoz
y de buen pronóstico local 
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Ferrán Guedea, de la Fundación
IMOR de Barcelona y jefe de Radioterapia del ICO.
Foto: Agustín
Iglesias.
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Los
tumores de mama en estadios I y II son susceptibles de tratarse con una
sobredosis de braquiterapia en pacientes con menos
de 50 años y que no presenten factores de mal pronósitco
local: márgenes afectos, extenso componente intraductal
o invasión vascular o linfática.
En estos casos se puede aplicar un tratamiento con
sobredosis tras un abordaje conservador después de tumorectomía
o radioterapia externa, según se acordó en la Reunión de Consenso en Braquiterapia de Mama (LDR, HDR Y PDR), celebrada en el
Instituto Catalán de Oncología (ICO), en Hospitalet
de Llobregat (Barcelona) y cuyas conclusiones se
enviarán a la Asociación Española de Radioterapia y Oncología.
El consenso alcanzado ha tenido presente un estudio
publicado este año en "The New England Journal of Medicine" (ver
DM del 13-XI-2001) que ofrecía resultados sobre una serie de 5.000
pacientes de toda Europa. Dicho trabajo demuestra que en pacientes con
menos de 50 años siempre hay que aplicar dosis adicional de braquiterapia para reducir la tasa de recidivas
locales, ya que puede reducirse de un 15 a un 4 ó 5 por ciento, y puede
caer hasta un 10 por ciento, ha puntualizado Ferrán Guedea,
de la Fundación
IMOR, Instituto
Médico de Onco-Radioterapia de Barcelona y jefe de Radioterapia del ICO. La
sobredosis que se aplica varía entre 10 y 20 Gy y
siempre debe aplicarse tras cirugía conservadora y radioterapia externa.
También se han tenido en cuenta los resultados a largo plazo de la Fundación IMOR, Instituto
Médico de Onco-Radioterapia de Barcelona,
presentados por el Dr Benjamín Guix,
con más de 1.500 pacientes tratadas y con un seguimiento en algunos casos
de 25 años.
En la siguiente mesa redonda en la que participaron radiofísicos o físicos médicos y médicos se discutió
acerca de cómo prescribir la dosis de braquiterapía
de la mama y cómo localizar la zona donde aplicarla, y se llegaron a
conclusiones fundamentadas en el sistema de París. En particular, dichas
recomendaciones se centraron en utilizar los clips en el acto quirúrgico,
la mamografía y la ecografía y otras técnicas radiológicas en la medida de
lo posible.
¿Terapia exclusiva?
Sin embargo, todavía no hay una evidencia clara sobre la
tercera cuestión debatida en la reunión: ¿Hay que aplicar la braquiterapia como tratamiento exclusivo? En España se
va a impulsar un estudio multicéntrico con un
subgrupo de pacientes que recibirán esta opción terapéutica después de la
cirugía conservadora en el cuadrante afecto, sin radioterapia externa.
En la mesa redonda se procedió a la definición de las
características que deberán cumplir las pacientes seleccionadas para el
estudio clínico español: contar con más de 60 años, tumores en estadio T1,
ganglios negativos, receptores estrogénicos
positivos, márgenes libres y sin factores de mal pronóstico local. En este
subgrupo se aplicará un tratamiento de braquiterapia
exclusiva después de cirugía.
La ventaja más notable de este abordaje podría ser su
aplicación una vez a la semana, que parecería suficiente, frente a las
cinco semanas que duran los tratamientos con radioterapia externa. Guedea ha añadido que estudios publicados en Estados
Unidos y Europa sugieren que el subgrupo de pacientes descrito, con tumores
en estadios muy iniciales y de buen pronóstico, podrían beneficiarse de
estos tratamientos sin radioterapia externa y de ahí que se planteara dicho
abordaje en el contexto del grupo español de braquiterapia,
coordinado por Leo Arribas, del Instituto Valenciano de Oncología. El multicéntrico podría iniciarse a finales de 2002, según
Benjamín Guix.
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